-DRA. DIANA GALIMBERTI

El Comité de Derechos Sexuales y Reproductivos de la FLASOG tiene por objetivo promover en cada sociedad miembro, la creación, si no lo hubiera, de comités locales con objetivos claros y de hacer que una epidemia, como la violencia de género, que quita años de vida saludables a la mujer y su familia, pueda tener ayuda para paliarlo.

Como introducción podemos decir:
La creación de Comités contra la violencia de género locales dentro de las diferentes sociedades de ginecología y obstetricia de Latinoamérica es una cuenta pendiente y necesaria ante la pandemia de violencia contra las mujeres.

Según la Convención de Belem do Pará, la violencia contra la mujer es “…cualquier acción o conducta, basada en su género, que cause muerte, daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico a la mujer, tanto en el ámbito público como en el privado”.

Más de la mitad de los femicidios producidos en el mundo suceden en Latinoamérica, una región donde 12 mujeres son víctimas de femicidio al día. Al respecto, si bien aún es incompleta la información brindada por algunos países, puede hablarse de las siguientes cifras:

El femicidio es el homicidio cometido por un hombre contra una mujer por su condición de mujer. Legalmente se protege no solo el bien jurídico vida, sino también otros como la dignidad, la igualdad y la seguridad personal.

Debe señalarse que 17 países en Latinoamérica han aprobado leyes de femicidio, estableciéndolo como un delito distinto del homicidio o como un agravante de la pena. El último de ellos fue Uruguay. Sin embargo, esto no ha llevado a una reducción en la cantidad de femicidios. Por el contrario, han aumentado en cantidad en Latinoamérica en los últimos años con altas tasas de impunidad para los agresores.

Asimismo, todos los países de Latinoamérica han ratificado la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, pero solo ocho países tienen una ley integral sobre violencia contra la mujer.

Tanto hombres como mujeres sufren vulneraciones a sus derechos humanos. Sin embargo, toda agresión perpetrada contra una mujer tiene características que permiten identificarla como violencia de género. Esto significa que está directamente vinculada a la desigual distribución del poder y a las relaciones asimétricas que se producen en una sociedad con un modelo patriarcal.

Al respecto, es importante resaltar que una de cada tres mujeres ha sido víctima de violencia sexual o de género en su vida y que el 38% de los homicidios de mujeres son perpetrados por su pareja masculina.

Desde las sociedades de ginecología y obstetricia es necesaria la creación de comités de violencia locales que puedan realizar distintos aportes en aras de combatir la violencia contra la mujer:

·En primer lugar, impulsar la educación de los profesionales de la salud en temas vinculados a los derechos humanos como la violencia de género y los derechos reproductivos.
·En este sentido, es importante la creación de políticas de salud que incluyan servicios que den una respuesta empática y de calidad a las mujeres que sufren o sobreviven la violencia.
·Tanto como el activismo en favor de la creación y desarrollo de programas de protección a las mujeres y de casas refugio para las víctimas de violencia doméstica y sus hijas e hijos.
·Asimismo, es fundamental fomentar la inclusión laboral de las víctimas de violencia a través de programas de capacitación, así como la asistencia psicológica tanto para la víctima como para sus hijas e hijos.
·De la misma forma, impulsar la sanción de leyes que les provean un ingreso esencial a las víctimas que garantice su acceso a las necesidades básicas de forma que su situación económica no obste a la realización de la denuncia y los trámites necesarios para su resolución y que la misma no se vea condicionada a permanecer junto al agresor por miedo a quedar en la calle con sus hijas e hijos.
·En el mismo modo, es necesario fomentar la inclusión sociolaboral de las víctimas de violencia a través de programas de capacitación, así como la asistencia psicológica tanto para la víctima como para sus hijas e hijos.
·Por otro lado, se debe colaborar en mejorar la velocidad y la eficiencia del sistema judicial, especialmente en las medidas de protección a las víctimas, ya que hay muchos casos donde la víctima de femicidio había denunciado a su agresor con anterioridad.
·También es importante desarrollar los registros administrativos para conocer el número real de víctimas e impulsar programas de prevención en los que prime la difusión de información.
·Por todo ello, deviene necesaria la creación de un registro de monitoreo de las acciones anteriormente señaladas para poder evaluar los avances alcanzados y el cumplimiento de metas claras.

Finalmente, debe valorarse el acuerdo entre las distintas sociedades de Latinoamérica en la composición de este texto que sirve como base para el desarrollo de las medidas señaladas para combatir la violencia contra la mujer y que demuestran el compromiso de la región para tratar esta problemática. En este Boletín queremos presentar a los miembros del Comité de Derechos Sexuales y Reproductivos de FLASOG, conformado por:

Dra. Desiree Mostajo Flores. Bolivia.
Dra. Diana Galimberti. Argentina.
Dra. Fanny Corrales. Paraguay.
Dra. Linda Valencia. Guatemala.
Dr. José David Mariscal. México
Dr. Enrique Pons. Uruguay.

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Fuentes cifras de femicidios:

Argentina: ONG Casa del Encuentro.
Bolivia: Fiscalía General del Estado de Bolivia.
Brasil: Ministerio Público de Brasil.
Guatemala: Comisión Económica para América Latina y el Caribe.
México: Entidad de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres. Dato correspondiente a Defunciones femeninas con presunción de homicidio por falta de datos certeros de femicidio. Paraguay: Centro de Documentación y Estudios de Paraguay.
Uruguay: Ministerio del Interior de Uruguay.

-DRA. DIANA GALIMBERTI

The FLASOG Sexual and Reproductive Rights Committee aims to promote in each member society the creation, if there were none, of local committees with clear objectives and to make an epidemic, such as gender-based violence, which takes away years of healthy life for the woman and her family, she can have help to palliate it.

As an introduction we can say:
The creation of local Committees against gender violence within the different gynecology and obstetrics societies in Latin America is a pending and necessary account in the face of the pandemic of violence against women.

According to the Convention of Belem do Pará, violence against women is “…any action or conduct, based on gender, that causes death, harm or physical, sexual or psychological suffering to women, both in the public sphere and in the private”.

More than half of the femicides produced in the world happen in Latin America, a region where 12 women are victims of femicide every day. In this regard, although the information provided by some countries is still incomplete, the following figures can be discussed:

Femicide is the homicide committed by a man against a woman because of her status as a woman. Legally, not only the legal right of life is protected, but also others such as dignity, equality and personal safety.

It should be noted that 17 countries in Latin America have passed femicide laws, establishing it as a crime other than homicide or as an aggravating penalty. The last of them was Uruguay. However, this has not led to a reduction in the number of femicides. On the contrary, they have increased in number in Latin America in recent years with high rates of impunity for the aggressors.

Likewise, all Latin American countries have ratified the Inter-American Convention to Prevent, Punish and Eradicate Violence against Women, but only eight countries have a comprehensive law on violence against women.

Both men and women suffer violations of their human rights. However, all aggression perpetrated against a woman has characteristics that allow it to be identified as gender violence. This means that it is directly linked to the unequal distribution of power and the asymmetrical relationships that occur in a society with a patriarchal model.

In this regard, it is important to highlight that one in three women has been a victim of sexual or gender-based violence in her life and that 38% of homicides of women are perpetrated by their male partner.

From the gynecology and obstetrics societies, it is necessary to create local violence committees that can make different contributions in order to combat violence against women:

·First, promote the education of health professionals on issues related to human rights such as gender violence and reproductive rights.
·In this sense, it is important to create health policies that include services that provide an empathetic and quality response to women who suffer or survive violence.
· As well as activism in favor of the creation and development of protection programs for women and shelters for victims of domestic violence and their daughters and sons.
· Likewise, it is essential to promote the labor inclusion of victims of violence through training programs, as well as psychological assistance for both the victim and her daughters and sons.
In the same way, promote the sanction of laws that provide an essential income to the victims that guarantees their access to basic needs so that their economic situation does not prevent them from making the complaint and the necessary procedures for its resolution and that she is not conditioned to remain with the aggressor for fear of being left on the street with her sons and daughters.
· In the same way, it is necessary to promote the socio-labour inclusion of victims of violence through training programs, as well as psychological assistance for both the victim and her daughters and sons.
·On ​​the other hand, it is necessary to collaborate in improving the speed and efficiency of the judicial system, especially in measures to protect victims, since there are many cases where the victim of femicide had previously denounced her aggressor.
·It is also important to develop administrative records to know the real number of victims and promote prevention programs in which the dissemination of information prevails.
·For all these reasons, it is necessary to create a monitoring record of the aforementioned actions in order to be able to evaluate the progress achieved and the fulfillment of clear goals.

Finally, the agreement between the different societies of Latin America in the composition of this text must be valued, which serves as a basis for the development of the measures indicated to combat violence against women and that demonstrate the commitment of the region to deal with this problem. In this Newsletter we want to present the members of the FLASOG Sexual and Reproductive Rights Committee, made up of:

Dr. Desiree Mostajo Flores. Bolivia.
Dr. Diana Galimberti. Argentina.
Dr. Fanny Corrales. Paraguay.
Dr. Linda Valencia. Guatemala.
Dr. José David Mariscal. Mexico
Dr. Enrique Pons. Uruguay.

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Femicide figures sources:

Argentina: NGO Casa del Encuentro.
Bolivia: Office of the Attorney General of the State of Bolivia.
Brazil: Public Ministry of Brazil.
Guatemala: Economic Commission for Latin America and the Caribbean.
Mexico: United Nations Entity for Gender Equality and the Empowerment of Women. Data corresponding to female deaths with presumption of homicide due to lack of accurate data on femicide. Paraguay: Center for Documentation and Studies of Paraguay.
Uruguay: Ministry of the Interior of Uruguay.

-DRA. DIANA GALIMBERTI

O Comitê de Direitos Sexuais e Reprodutivos da FLASOG visa promover em cada sociedade membro a criação, se não houvesse, de comitês locais com objetivos claros e fazer uma epidemia, como a violência de gênero, que tira anos de vida saudável para a mulher e sua família, ela pode ter ajuda para amenizá-lo.

Como introdução podemos dizer:
A criação de Comitês locais contra a violência de gênero nas diferentes sociedades de ginecologia e obstetrícia da América Latina é uma conta pendente e necessária diante da pandemia de violência contra a mulher.

De acordo com a Convenção de Belém do Pará, violência contra a mulher é “…qualquer ação ou conduta, baseada no gênero, que cause morte, dano ou sofrimento físico, sexual ou psicológico à mulher, tanto na esfera pública quanto na privada”.

Mais da metade dos feminicídios produzidos no mundo acontecem na América Latina, região onde 12 mulheres são vítimas de feminicídio todos os dias. Nesse sentido, embora as informações fornecidas por alguns países ainda estejam incompletas, podem ser discutidos os seguintes números:

Feminicídio é o homicídio cometido por um homem contra uma mulher por causa de sua condição de mulher. Legalmente, não apenas o direito legal à vida é protegido, mas também outros como dignidade, igualdade e segurança pessoal.

Cabe destacar que 17 países da América Latina aprovaram leis de feminicídio, estabelecendo-o como crime diferente do homicídio ou como pena agravante. O último deles foi o Uruguai. No entanto, isso não levou a uma redução no número de feminicídios. Ao contrário, eles aumentaram em número na América Latina nos últimos anos com altos índices de impunidade para os agressores.

Da mesma forma, todos os países latino-americanos ratificaram a Convenção Interamericana para Prevenir, Punir e Erradicar a Violência contra a Mulher, mas apenas oito países possuem uma lei abrangente sobre violência contra a mulher.

Tanto homens como mulheres sofrem violações de seus direitos humanos. No entanto, toda agressão perpetrada contra a mulher possui características que permitem identificá-la como violência de gênero. Isso significa que está diretamente ligado à distribuição desigual de poder e às relações assimétricas que ocorrem em uma sociedade com modelo patriarcal.

Nesse sentido, é importante destacar que uma em cada três mulheres já foi vítima de violência sexual ou de gênero em sua vida e que 38% dos homicídios de mulheres são perpetrados pelo parceiro masculino.

A partir das sociedades de ginecologia e obstetrícia, faz-se necessária a criação de comitês locais de violência que possam dar diferentes contribuições para o combate à violência contra a mulher:

·Primeiro, promover a educação dos profissionais de saúde sobre questões relacionadas aos direitos humanos, como violência de gênero e direitos reprodutivos.
· Nesse sentido, é importante criar políticas de saúde que incluam serviços que ofereçam uma resposta empática e de qualidade às mulheres que sofrem ou sobrevivem à violência.
· Assim como o ativismo em favor da criação e desenvolvimento de programas de proteção à mulher e abrigos para vítimas de violência doméstica e suas filhas e filhos.
·Além disso, é fundamental promover a inclusão laboral das vítimas de violência por meio de programas de capacitação e atendimento psicológico tanto para a vítima quanto para seus filhos e filhas.
Da mesma forma, promova a sanção de leis que proporcionem uma renda essencial às vítimas que garanta seu acesso às necessidades básicas para que sua situação econômica não as impeça de fazer a denúncia e os procedimentos necessários para sua resolução e que ela não seja condicionada a permanecer com o agressor por medo de ficar na rua com seus filhos e filhas.
· Da mesma forma, é necessário promover a inclusão social e trabalhista das vítimas de violência por meio de programas de capacitação, bem como assistência psicológica tanto para a vítima quanto para seus filhos.
·Por outro lado, é preciso colaborar na melhoria da celeridade e eficiência do sistema judiciário, principalmente nas medidas de proteção às vítimas, pois são muitos os casos em que a vítima de feminicídio já havia denunciado seu agressor anteriormente.
·É importante também desenvolver registros administrativos para conhecer o número real de vítimas e promover programas de prevenção em que prevaleça a divulgação de informações.
·Por tudo isso, é necessário criar um registro de monitoramento das ações acima mencionadas para poder avaliar o progresso alcançado e o cumprimento de metas claras.

Finalmente, deve ser valorizado o acordo entre as diferentes sociedades da América Latina na composição deste texto, que serve de base para o desenvolvimento das medidas indicadas para combater a violência contra a mulher e que demonstram o compromisso da região para lidar com esta problema. Neste Boletim queremos apresentar os membros do Comitê de Direitos Sexuais e Reprodutivos da FLASOG, composto por:

Dra. Desirée Mostajo Flores. Bolívia.
Dra. Diana Galimberti. Argentina.
Dra. Fanny Corrales. Paraguai.
Dra. Linda Valência. Guatemala.
Dr. José David Mariscal. México
Dr. Enrique Pons. Uruguai.

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Fontes de números de feminicídio:

Argentina: ONG Casa del Encuentro.
Bolívia: Procuradoria Geral do Estado da Bolívia.
Brasil: Ministério Público do Brasil.
Guatemala: Comissão Econômica para a América Latina e o Caribe.
México: Entidade das Nações Unidas para a Igualdade de Gênero e o Empoderamento das Mulheres. Dados correspondentes a óbitos femininos com presunção de homicídio por falta de dados precisos sobre feminicídio. Paraguai: Centro de Documentação e Estudos do Paraguai.
Uruguai: Ministério do Interior do Uruguai.