– FLASOG

Distinguidas personalidades de la mesa de honor.
Amigas y amigos, todos.

Agradezco vivamente la oportunidad que el Comité Organizador de la Primera Cumbre Iberoamericana de Anticoncepción, Salud Sexual y Reproductiva, por la petición que me han hecho de dirigir unas palabras en esta ceremonia inaugural.

Quiero que sean, naturalmente palabras de salutación y bienvenida que reflejan los sentimientos amistosos que caracteriza a nuestra gran familia Iberoamericana. Agradecemos en primer término a nuestras distinguidas personalidades de la mesa de honor por su apoyo irrestricto y la distinción de su presencia en esta ceremonia. Gracias a los invitados especiales y profesores extranjeros y mexicanos. Es un rasgo ejemplar de desprendimiento y confraternidad, no han titubeado en apartarse de su ingente trabajo para compartir entre nosotros las inquietudes del saber y entregarnos sus conocimientos científicos. Nuestro reconocimiento para ellos no tiene límites, así como la consideración que les guardamos.

No obstante estos avances, en la conferencia mundial de Derechos Humanos, celebrada en Viena, en 1993, se hizo necesario insistir que los derechos de las mujeres y las niñas constituyen derechos humanos inalienables. El aporte de estas conferencias fue el reconocimiento de nuevos derechos, como lo sexuales y reproductivos y, principalmente enriquecer la estrategia para la implantación de acciones afirmativas en lo que concierne a la marcha hacia la equidad de género. Entre los principales componentes del enfoque basado en los derechos, se encuentran: la igualdad y equidad de género, los derechos sexuales y reproductivos y la atención a la salud sexual y reproductiva.

El objetivo fundamental de este enfoque es transformar el lenguaje de derechos en mejoras reales en la calidad de vida de las personas y, desde un punto de vista, transformarlos en acciones diarias. El mundo debe reaccionar que en medicina no todo es biología, fisiología, tecnología, modernidad y novedad, sino que es indispensable considerar sus raíces humanitarias, en especial las de la reproducción humana en donde el personal de salud juega un papel fundamental como individuos que facilitan, promueven la facultad de la paciente para el ejercicio de sus derechos sexuales y reproductivos, destacándose el derecho a la información y educación.

Conviene por eso revisar, olvidando nuestros viejos prejuicios, todos los hechos aislados, las leyendas, tradiciones y viejas doctrinas que han venido sosteniendo la realidad de esa entelequia, a pesar del escepticismo paralizante de muchos científicos. Insistimos simplemente en llamar la atención hacia renovadas inquietudes, ya no esotéricas ni primitivas, sino fincadas en los recientes avances de la ciencia experimental y avaladas por rigurosos y ecuánimes razonamientos. Con tales premisas, se busca la comprobación objetiva, rigurosamente científica de ese legendario principio. Formulamos una invocación para que cuando esto se logre, los albores de un futuro propicio orienten la evolución de la medicina por los todavía ocultos caminos del humano perfeccionamiento.

Estimados congresistas, el mundo está cada día más enfermo de desconfianza y de temor, rayamos a veces en la angustia. A nosotros nos toca contribuir a la extirpación de esos males, servir a la causa del entendimiento humano, luchar para asegurar la paz. Esa paz que no es cartel de nadie, porque es bandera de todos, no importa cual sea el color ni el país ni la religión. Somos individuos de carne y hueso y esperanza, que nos reunimos para hacer avanzar nuestra ciencia, pero con un fin supremo, el de mejor ayudar al ser humano.

Amigas y amigos todos, nos presentamos sin máscara y sin pretender poner ante sus ojos falsos lentes. Somos un país latino, más que por el origen, por el temperamento, por la inclinación del espíritu, pueblo de sensibilidad artística, para el que la promesa de un bello sueño suele ser más verdad que la dura realidad objetiva. Sean bienvenidos al hogar mexicano.

Dr. Samuel Karchmer
Julio, 2019

– FLASOG

Distintas personalidades da mesa de honra.
Amigos e amigos, todos.

Aprecio calorosamente a oportunidade que o Comitê Organizador da Primeira Cúpula Ibero-Americana sobre Contracepção, Saúde Sexual e Reprodutiva, pelo pedido que me fez, para dirigir algumas palavras nesta cerimônia de abertura.

Quero que sejam, naturalmente, palavras de saudação e boas-vindas que reflitam os sentimentos de amizade que caracterizam nossa grande família ibero-americana. Agradecemos em primeiro lugar às nossas ilustres personalidades da mesa de honra pelo apoio irrestrito e pela distinção da sua presença nesta cerimónia. Obrigado aos convidados especiais e professores estrangeiros e mexicanos. É um traço exemplar de desapego e companheirismo, eles não hesitaram em se afastar de seu enorme trabalho para compartilhar entre nós as preocupações do conhecimento e nos dar seu conhecimento científico. Nosso reconhecimento por eles não tem limites, assim como a consideração que temos por eles.

Apesar desses avanços, na Conferência Mundial de Direitos Humanos, realizada em Viena em 1993, tornou-se necessário insistir que os direitos das mulheres e meninas constituem direitos humanos inalienáveis. A contribuição dessas conferências foi o reconhecimento de novos direitos, como os direitos sexuais e reprodutivos, e principalmente enriquecer a estratégia de implementação de ações afirmativas na marcha para a equidade de gênero. Entre os principais componentes da abordagem baseada em direitos estão: igualdade e equidade de gênero, direitos sexuais e reprodutivos e atenção à saúde sexual e reprodutiva.

O objetivo fundamental dessa abordagem é transformar a linguagem dos direitos em melhorias reais na qualidade de vida das pessoas e, de um ponto de vista, transformá-las em ações cotidianas. O mundo deve reagir que na medicina nem tudo é biologia, fisiologia, tecnologia, modernidade e novidade, mas é essencial considerar suas raízes humanitárias, especialmente as da reprodução humana onde os profissionais de saúde desempenham um papel fundamental como indivíduos que facilitam, promovem a capacidade do paciente exercer seus direitos sexuais e reprodutivos, destacando-se o direito à informação e educação.

Por isso, convém rever, esquecendo nossos velhos preconceitos, todos os fatos isolados, as lendas, tradições e velhas doutrinas que vêm sustentando a realidade dessa enteléquia, apesar do ceticismo paralisante de muitos cientistas. Simplesmente insistimos em chamar a atenção para preocupações renovadas, não mais esotéricas ou primitivas, mas baseadas em avanços recentes da ciência experimental e respaldadas por raciocínios rigorosos e justos. Com tais premissas, busca-se a verificação objetiva e rigorosamente científica desse lendário princípio. Fazemos uma invocação para que, quando isso for alcançado, o alvorecer de um futuro propício guie a evolução da medicina pelos caminhos ainda ocultos do aperfeiçoamento humano.

Caros membros do Congresso, o mundo adoece todos os dias de desconfiança e medo, às vezes beirando a angústia. Cabe a nós contribuir para a erradicação desses males, servir à causa da compreensão humana, lutar para garantir a paz. Aquela paz que não é o cartaz de ninguém, porque é a bandeira de todos, não importa a cor, o país ou a religião. Somos indivíduos de carne e osso e esperança, que se unem para fazer avançar nossa ciência, mas com um objetivo supremo, o de melhor ajudar os seres humanos.

Amigos todos nós, nos apresentamos sem máscara e sem fingir colocar óculos falsos diante de seus olhos. Somos um país latino, mais que por origem, por temperamento, por inclinação de espírito, um povo de sensibilidade artística, para o qual a promessa de um belo sonho costuma ser mais verdadeira que a dura realidade objetiva. Bem-vindo à casa mexicana.

Dr. Samuel Karchmer
julho de 2019

– FLASOG

Distinguidas personalidades de la mesa de honor.
Amigas y amigos, todos.

Agradezco vivamente la oportunidad que el Comité Organizador de la Primera Cumbre Iberoamericana de Anticoncepción, Salud Sexual y Reproductiva, por la petición que me han hecho de dirigir unas palabras en esta ceremonia inaugural.

Quiero que sean, naturalmente palabras de salutación y bienvenida que reflejan los sentimientos amistosos que caracteriza a nuestra gran familia Iberoamericana. Agradecemos en primer término a nuestras distinguidas personalidades de la mesa de honor por su apoyo irrestricto y la distinción de su presencia en esta ceremonia. Gracias a los invitados especiales y profesores extranjeros y mexicanos. Es un rasgo ejemplar de desprendimiento y confraternidad, no han titubeado en apartarse de su ingente trabajo para compartir entre nosotros las inquietudes del saber y entregarnos sus conocimientos científicos. Nuestro reconocimiento para ellos no tiene límites, así como la consideración que les guardamos.

No obstante estos avances, en la conferencia mundial de Derechos Humanos, celebrada en Viena, en 1993, se hizo necesario insistir que los derechos de las mujeres y las niñas constituyen derechos humanos inalienables. El aporte de estas conferencias fue el reconocimiento de nuevos derechos, como lo sexuales y reproductivos y, principalmente enriquecer la estrategia para la implantación de acciones afirmativas en lo que concierne a la marcha hacia la equidad de género. Entre los principales componentes del enfoque basado en los derechos, se encuentran: la igualdad y equidad de género, los derechos sexuales y reproductivos y la atención a la salud sexual y reproductiva.

El objetivo fundamental de este enfoque es transformar el lenguaje de derechos en mejoras reales en la calidad de vida de las personas y, desde un punto de vista, transformarlos en acciones diarias. El mundo debe reaccionar que en medicina no todo es biología, fisiología, tecnología, modernidad y novedad, sino que es indispensable considerar sus raíces humanitarias, en especial las de la reproducción humana en donde el personal de salud juega un papel fundamental como individuos que facilitan, promueven la facultad de la paciente para el ejercicio de sus derechos sexuales y reproductivos, destacándose el derecho a la información y educación.

Conviene por eso revisar, olvidando nuestros viejos prejuicios, todos los hechos aislados, las leyendas, tradiciones y viejas doctrinas que han venido sosteniendo la realidad de esa entelequia, a pesar del escepticismo paralizante de muchos científicos. Insistimos simplemente en llamar la atención hacia renovadas inquietudes, ya no esotéricas ni primitivas, sino fincadas en los recientes avances de la ciencia experimental y avaladas por rigurosos y ecuánimes razonamientos. Con tales premisas, se busca la comprobación objetiva, rigurosamente científica de ese legendario principio. Formulamos una invocación para que cuando esto se logre, los albores de un futuro propicio orienten la evolución de la medicina por los todavía ocultos caminos del humano perfeccionamiento.

Estimados congresistas, el mundo está cada día más enfermo de desconfianza y de temor, rayamos a veces en la angustia. A nosotros nos toca contribuir a la extirpación de esos males, servir a la causa del entendimiento humano, luchar para asegurar la paz. Esa paz que no es cartel de nadie, porque es bandera de todos, no importa cual sea el color ni el país ni la religión. Somos individuos de carne y hueso y esperanza, que nos reunimos para hacer avanzar nuestra ciencia, pero con un fin supremo, el de mejor ayudar al ser humano.

Amigas y amigos todos, nos presentamos sin máscara y sin pretender poner ante sus ojos falsos lentes. Somos un país latino, más que por el origen, por el temperamento, por la inclinación del espíritu, pueblo de sensibilidad artística, para el que la promesa de un bello sueño suele ser más verdad que la dura realidad objetiva. Sean bienvenidos al hogar mexicano.

Dr. Samuel Karchmer
Julio, 2019