-DR. XAVIER AGUIRRE OSETE

Recuerdo en los años de estudiante facultad en los setentas, conseguir un artículo médico era una aventura. Esta última se iniciaba con ir a la biblioteca de los grandes hospitales, consultar el “índex medicus” aquel gran libro más grande que los de la Real Academia de la Lengua y que no estuviera deshojado, y tener suerte de que se tuviera la revista y el volumen de la misma. Una vez logrado esto, solicitar las copias fotostáticas (y que funcionara la misma) regresando por ellas 4 o 5 días después.

En la actualidad, en un santiamén puede uno conseguir esta información y obtener un impreso y comparar con múltiples autores de todo el mundo.

Anteriormente la información cambiaba cada 15 o 20 años, hoy simplemente al entrar a la escuela de medicina y cursar la carrera puede ser tiempo suficiente para que la información cambie.

Esta información nos vino a los médicos de maravilla al poder actualizarse en algún tema o simplemente consultar alguna novedad. Para esto, la mayoría de los médicos hemos tomado cursos para obtener la información, pero sobre todo para dar el valorar real de lo que nos costó muchos años de estudio.

Por desgracia, esta información puede caer en personas no adecuadas o más bien no preparadas y no darle el valor adecuado a la misma dándole una interpretación incorrecta.

Las personas, en este caso el enfermo, pueden ser de varios tipos:

1.- El hipocondriaco, que es el que más sufre y su situación ahora puede ser peor y acentuar su problemática.
2.- El curioso, que realizó algo indebido en contra de su salud y quiere ver las consecuencias.
3.-El tímido, que le da pena preguntar sobre todo de temas de sexualidad o del aparato urogenital.
4.- El ahorrador, no le “alcanza” para pagar una consulta.
5.- El desesperado, que no tiene tiempo para acudir a una consulta.
6.- Y por último el peligroso, el que busca por internet lo relacionado con su diagnóstico o enfermedad para hacer preguntas en la consulta a ver qué tanto sabe o está actualizado el médico.

Todo esto perjudica al gremio médico en lo profesional, en lo social y en lo legal, por ello es muy importante instruir y educar a nuestros pacientes en el aspecto del internet y las redes sociales. La relación médico – paciente es muy importante para generar el lazo de confianza vital en el ejercicio de nuestra profesión y que no se convierta en una relación enfermo – máquina.

Como médicos, deberemos hacer ver al paciente que puede cometer un error con su salud, así como retrasar un diagnóstico que pueda costarle la vida.
El Dr. Internet, es tu aliado, tu competencia o un riesgo. ¿Qué opinas?

-DR. XAVIER AGUIRRE OSETE

Recuerdo en los años de estudiante facultad en los setentas, conseguir un artículo médico era una aventura. Esta última se iniciaba con ir a la biblioteca de los grandes hospitales, consultar el “índex medicus” aquel gran libro más grande que los de la Real Academia de la Lengua y que no estuviera deshojado, y tener suerte de que se tuviera la revista y el volumen de la misma. Una vez logrado esto, solicitar las copias fotostáticas (y que funcionara la misma) regresando por ellas 4 o 5 días después.

En la actualidad, en un santiamén puede uno conseguir esta información y obtener un impreso y comparar con múltiples autores de todo el mundo.

Anteriormente la información cambiaba cada 15 o 20 años, hoy simplemente al entrar a la escuela de medicina y cursar la carrera puede ser tiempo suficiente para que la información cambie.

Esta información nos vino a los médicos de maravilla al poder actualizarse en algún tema o simplemente consultar alguna novedad. Para esto, la mayoría de los médicos hemos tomado cursos para obtener la información, pero sobre todo para dar el valorar real de lo que nos costó muchos años de estudio.

Por desgracia, esta información puede caer en personas no adecuadas o más bien no preparadas y no darle el valor adecuado a la misma dándole una interpretación incorrecta.

Las personas, en este caso el enfermo, pueden ser de varios tipos:

1.- El hipocondriaco, que es el que más sufre y su situación ahora puede ser peor y acentuar su problemática.
2.- El curioso, que realizó algo indebido en contra de su salud y quiere ver las consecuencias.
3.-El tímido, que le da pena preguntar sobre todo de temas de sexualidad o del aparato urogenital.
4.- El ahorrador, no le “alcanza” para pagar una consulta.
5.- El desesperado, que no tiene tiempo para acudir a una consulta.
6.- Y por último el peligroso, el que busca por internet lo relacionado con su diagnóstico o enfermedad para hacer preguntas en la consulta a ver qué tanto sabe o está actualizado el médico.

Todo esto perjudica al gremio médico en lo profesional, en lo social y en lo legal, por ello es muy importante instruir y educar a nuestros pacientes en el aspecto del internet y las redes sociales. La relación médico – paciente es muy importante para generar el lazo de confianza vital en el ejercicio de nuestra profesión y que no se convierta en una relación enfermo – máquina.

Como médicos, deberemos hacer ver al paciente que puede cometer un error con su salud, así como retrasar un diagnóstico que pueda costarle la vida.
El Dr. Internet, es tu aliado, tu competencia o un riesgo. ¿Qué opinas?

-DR. XAVIER AGUIRRE OSETE

I remember in my college years in the 1970s, getting a medical item was an adventure. The latter began with going to the library of the large hospitals, consulting the “index medicus” that great book larger than those of the Royal Academy of Language and that was not leafless, and being lucky to have the magazine and the volume of it. Once this is achieved, request the photostatic copies (and that it work) returning for them 4 or 5 days later.

Nowadays, in a jiffy you can get this information and get a printout and compare with multiple authors from all over the world.

Previously the information changed every 15 or 20 years, today simply entering medical school and completing a degree may be enough time for the information to change.

This information came in handy for doctors as they were able to update themselves on a topic or simply consult something new. For this, most doctors have taken courses to obtain information, but above all to give a real assessment of what cost us many years of study.

Unfortunately, this information can fall on unsuitable or rather unprepared people and not give it the proper value, giving it an incorrect interpretation.

People, in this case the patient, can be of various types:

1.- The hypochondriac, who is the one who suffers the most and his situation may now be worse and accentuate his problems.
2.- The curious, who did something improper against his health and wants to see the consequences.
3.-The shy one, who is embarrassed to ask about everything about sexuality or the urogenital system.
4.- The saver does not “enough” to pay for a consultation.
5.- The desperate, who does not have time to go to a consultation.
6.- And lastly, the dangerous one, the one who searches the Internet for what is related to his diagnosis or illness to ask questions in the consultation to see how much the doctor knows or is updated.

All this harms the medical profession professionally, socially and legally, so it is very important to instruct and educate our patients in the aspect of the internet and social networks. The doctor-patient relationship is very important to generate the vital bond of trust in the exercise of our profession and that it does not become a patient-machine relationship.

As doctors, we must make the patient see that they can make a mistake with their health, as well as delay a diagnosis that could cost them their lives.
Dr. Internet is your ally, your competition or a risk. What do you think?

-DR. XAVIER AGUIRRE OSETE

Recuerdo en los años de estudiante facultad en los setentas, conseguir un artículo médico era una aventura. Esta última se iniciaba con ir a la biblioteca de los grandes hospitales, consultar el “índex medicus” aquel gran libro más grande que los de la Real Academia de la Lengua y que no estuviera deshojado, y tener suerte de que se tuviera la revista y el volumen de la misma. Una vez logrado esto, solicitar las copias fotostáticas (y que funcionara la misma) regresando por ellas 4 o 5 días después.

En la actualidad, en un santiamén puede uno conseguir esta información y obtener un impreso y comparar con múltiples autores de todo el mundo.

Anteriormente la información cambiaba cada 15 o 20 años, hoy simplemente al entrar a la escuela de medicina y cursar la carrera puede ser tiempo suficiente para que la información cambie.

Esta información nos vino a los médicos de maravilla al poder actualizarse en algún tema o simplemente consultar alguna novedad. Para esto, la mayoría de los médicos hemos tomado cursos para obtener la información, pero sobre todo para dar el valorar real de lo que nos costó muchos años de estudio.

Por desgracia, esta información puede caer en personas no adecuadas o más bien no preparadas y no darle el valor adecuado a la misma dándole una interpretación incorrecta.

Las personas, en este caso el enfermo, pueden ser de varios tipos:

1.- El hipocondriaco, que es el que más sufre y su situación ahora puede ser peor y acentuar su problemática.
2.- El curioso, que realizó algo indebido en contra de su salud y quiere ver las consecuencias.
3.-El tímido, que le da pena preguntar sobre todo de temas de sexualidad o del aparato urogenital.
4.- El ahorrador, no le “alcanza” para pagar una consulta.
5.- El desesperado, que no tiene tiempo para acudir a una consulta.
6.- Y por último el peligroso, el que busca por internet lo relacionado con su diagnóstico o enfermedad para hacer preguntas en la consulta a ver qué tanto sabe o está actualizado el médico.

Todo esto perjudica al gremio médico en lo profesional, en lo social y en lo legal, por ello es muy importante instruir y educar a nuestros pacientes en el aspecto del internet y las redes sociales. La relación médico – paciente es muy importante para generar el lazo de confianza vital en el ejercicio de nuestra profesión y que no se convierta en una relación enfermo – máquina.

Como médicos, deberemos hacer ver al paciente que puede cometer un error con su salud, así como retrasar un diagnóstico que pueda costarle la vida.
El Dr. Internet, es tu aliado, tu competencia o un riesgo. ¿Qué opinas?

-DR. XAVIER AGUIRRE OSETE

Recuerdo en los años de estudiante facultad en los setentas, conseguir un artículo médico era una aventura. Esta última se iniciaba con ir a la biblioteca de los grandes hospitales, consultar el “índex medicus” aquel gran libro más grande que los de la Real Academia de la Lengua y que no estuviera deshojado, y tener suerte de que se tuviera la revista y el volumen de la misma. Una vez logrado esto, solicitar las copias fotostáticas (y que funcionara la misma) regresando por ellas 4 o 5 días después.

En la actualidad, en un santiamén puede uno conseguir esta información y obtener un impreso y comparar con múltiples autores de todo el mundo.

Anteriormente la información cambiaba cada 15 o 20 años, hoy simplemente al entrar a la escuela de medicina y cursar la carrera puede ser tiempo suficiente para que la información cambie.

Esta información nos vino a los médicos de maravilla al poder actualizarse en algún tema o simplemente consultar alguna novedad. Para esto, la mayoría de los médicos hemos tomado cursos para obtener la información, pero sobre todo para dar el valorar real de lo que nos costó muchos años de estudio.

Por desgracia, esta información puede caer en personas no adecuadas o más bien no preparadas y no darle el valor adecuado a la misma dándole una interpretación incorrecta.

Las personas, en este caso el enfermo, pueden ser de varios tipos:

1.- El hipocondriaco, que es el que más sufre y su situación ahora puede ser peor y acentuar su problemática.
2.- El curioso, que realizó algo indebido en contra de su salud y quiere ver las consecuencias.
3.-El tímido, que le da pena preguntar sobre todo de temas de sexualidad o del aparato urogenital.
4.- El ahorrador, no le “alcanza” para pagar una consulta.
5.- El desesperado, que no tiene tiempo para acudir a una consulta.
6.- Y por último el peligroso, el que busca por internet lo relacionado con su diagnóstico o enfermedad para hacer preguntas en la consulta a ver qué tanto sabe o está actualizado el médico.

Todo esto perjudica al gremio médico en lo profesional, en lo social y en lo legal, por ello es muy importante instruir y educar a nuestros pacientes en el aspecto del internet y las redes sociales. La relación médico – paciente es muy importante para generar el lazo de confianza vital en el ejercicio de nuestra profesión y que no se convierta en una relación enfermo – máquina.

Como médicos, deberemos hacer ver al paciente que puede cometer un error con su salud, así como retrasar un diagnóstico que pueda costarle la vida.
El Dr. Internet, es tu aliado, tu competencia o un riesgo. ¿Qué opinas?

-DR. XAVIER AGUIRRE OSETE

Lembro-me dos meus anos de faculdade na década de 1970, conseguir um item médico era uma aventura. Este começou por ir à biblioteca dos grandes hospitais, consultar o “index medicus” aquele grande livro maior que os da Royal Academy of Language e que não estava sem folhas, e ter a sorte de ter a revista e o volume dela. Feito isso, solicite as cópias fotostáticas (e que funcionem) devolvendo para elas 4 ou 5 dias depois.

Hoje em dia, em um instante você pode obter essas informações e obter uma impressão e comparar com vários autores de todo o mundo.

Antes as informações mudavam a cada 15 ou 20 anos, hoje simplesmente entrar na faculdade de medicina e concluir um curso pode ser tempo suficiente para que as informações mudem.

Essa informação foi útil para os médicos, pois eles puderam se atualizar sobre um assunto ou simplesmente consultar algo novo. Para isso, a maioria dos médicos fez cursos para obter informações, mas sobretudo para dar uma avaliação real do que nos custou muitos anos de estudo.

Infelizmente, esta informação pode recair sobre pessoas inadequadas ou bastante despreparadas e não lhe dar o devido valor, dando-lhe uma interpretação incorreta.

As pessoas, neste caso o paciente, podem ser de vários tipos:

1.- O hipocondríaco, que é quem mais sofre e sua situação pode agora piorar e acentuar seus problemas.
2.- O curioso, que fez algo errado contra sua saúde e quer ver as consequências.
3.-O tímido, que tem vergonha de perguntar tudo sobre sexualidade ou aparelho urogenital.
4.- O poupador não “suficiente” para pagar uma consulta.
5.- O desesperado, que não tem tempo de ir a uma consulta.
6.- E por último, o perigoso, aquele que pesquisa na internet o que está relacionado ao seu diagnóstico ou doença para fazer perguntas na consulta para ver o quanto o médico sabe ou está atualizado.

Tudo isso prejudica a profissão médica profissionalmente, socialmente e legalmente, por isso é muito importante instruir e educar nossos pacientes no aspecto da internet e das redes sociais. A relação médico-paciente é muito importante para gerar o vínculo vital de confiança no exercício da nossa profissão e que não se torne uma relação paciente-máquina.

Como médicos, devemos fazer com que o paciente veja que pode cometer um erro com sua saúde, bem como retardar um diagnóstico que pode lhe custar a vida.
Dr. Internet é seu aliado, seu concorrente ou um risco. O que você acha?

-DR. XAVIER AGUIRRE OSETE

Recuerdo en los años de estudiante facultad en los setentas, conseguir un artículo médico era una aventura. Esta última se iniciaba con ir a la biblioteca de los grandes hospitales, consultar el “índex medicus” aquel gran libro más grande que los de la Real Academia de la Lengua y que no estuviera deshojado, y tener suerte de que se tuviera la revista y el volumen de la misma. Una vez logrado esto, solicitar las copias fotostáticas (y que funcionara la misma) regresando por ellas 4 o 5 días después.

En la actualidad, en un santiamén puede uno conseguir esta información y obtener un impreso y comparar con múltiples autores de todo el mundo.

Anteriormente la información cambiaba cada 15 o 20 años, hoy simplemente al entrar a la escuela de medicina y cursar la carrera puede ser tiempo suficiente para que la información cambie.

Esta información nos vino a los médicos de maravilla al poder actualizarse en algún tema o simplemente consultar alguna novedad. Para esto, la mayoría de los médicos hemos tomado cursos para obtener la información, pero sobre todo para dar el valorar real de lo que nos costó muchos años de estudio.

Por desgracia, esta información puede caer en personas no adecuadas o más bien no preparadas y no darle el valor adecuado a la misma dándole una interpretación incorrecta.

Las personas, en este caso el enfermo, pueden ser de varios tipos:

1.- El hipocondriaco, que es el que más sufre y su situación ahora puede ser peor y acentuar su problemática.
2.- El curioso, que realizó algo indebido en contra de su salud y quiere ver las consecuencias.
3.-El tímido, que le da pena preguntar sobre todo de temas de sexualidad o del aparato urogenital.
4.- El ahorrador, no le “alcanza” para pagar una consulta.
5.- El desesperado, que no tiene tiempo para acudir a una consulta.
6.- Y por último el peligroso, el que busca por internet lo relacionado con su diagnóstico o enfermedad para hacer preguntas en la consulta a ver qué tanto sabe o está actualizado el médico.

Todo esto perjudica al gremio médico en lo profesional, en lo social y en lo legal, por ello es muy importante instruir y educar a nuestros pacientes en el aspecto del internet y las redes sociales. La relación médico – paciente es muy importante para generar el lazo de confianza vital en el ejercicio de nuestra profesión y que no se convierta en una relación enfermo – máquina.

Como médicos, deberemos hacer ver al paciente que puede cometer un error con su salud, así como retrasar un diagnóstico que pueda costarle la vida.
El Dr. Internet, es tu aliado, tu competencia o un riesgo. ¿Qué opinas?